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Deslinde

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miércoles, 24 de diciembre de 2008

¿Cuál es el propósito de un seminario?

Me gustaría conocer tu opinión, es muy importante para mí. ¿Para qué tener un seminario? ¿cuál crees que debe ser el propósito (o los propósitos) de un seminario? Siéntete libre de opinar, estaré muy agradecido. [You can comment in English ;)]
[había tipeado incorrectamente "cuél", lo siento]

¡FELIZ NAVIDAD!

τέξεται δὲ υἱόν, καὶ καλέσεις τὸ ὄνομα αὐτοῦ Ἰησοῦν· αὐτὸς γὰρ σώσει τὸν λαὸν αὐτοῦ ἀπὸ τῶν ἁμαρτιῶν αὐτῶν.
Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Mateo 1.21
De todo corazón, les deseo a todos una feliz Navidad. Gocémonos celebrando el nacimiento de Nuestro Salvador y Rey. Realmente estoy emocionado pensando en esto.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Cosas de fin de año

Cuando finaliza un año, se producen varios acontecimientos: culminación de clases en las escuelas, las celebraciones navideñas y de año nuevo. He estado en estos quehaceres durante estos días, y por otro lado, he sentido que no tenía algo interesante qué publicar. Te agradezco por detenerte en este blog (suena como despedida, ¡pero... no lo es!). El viernes 19 de diciembre hemos tenido la clausura del año académico 2008 en el seminario donde apoyo, y hay algunas noticias de bendiciones que hemos compartido (aquí). En la iglesia donde estoy, ayer hemos realizado un programa navideño con los niños, hubo muchos niños.
Aunque haya diferentes formas de celebrar la navidad, mi firme convicción es que Navidad sin Jesús, no es Navidad. NAVIDAD ES JESÚS. Por eso, nuestro compromiso es ayudar a los creyentes que no se distraigan por los elementos secundarios de estas fiestas, sino que su mirada se fije en el Salvador que vino a este mundo para rescatarnos de nuestra vil condición.
Quizá pueda interesarle estos artículos con relación a la navidad:
¿"Cristo no pudo haber nacido el 25 de diciembre"?
Navidad y Papá Noel
Navidad, José, María y la adolescencia
Mateo 1:18: πρὶν ἢ συνελθεῖν αὐτοὺς ("antes que se juntasen")
Mateo 1:19: ἐβουλήθη λάθρᾳ ἀπολῦσαι αὐτήν ("quiso dejarla secretamente")
Mateo 1:19: Ἰωσὴφ δὲ ὁ ἀνὴρ αὐτῆς, δίκαιος ὢν ("José su marido, como era justo")
¿Los ángeles cantan?

lunes, 15 de diciembre de 2008

Un texto difícil: Éx. 4.24-26

24 וַיְהִי בַדֶּרֶךְ בַּמָּלוֹן וַיִּפְגְּשֵׁהוּ יְהוָה וַיְבַקֵּשׁ הֲמִיתוֹ׃
25 וַתִּקַּח צִפֹּרָה צֹר וַתִּכְרֹת אֶת־עָרְלַת בְּנָהּ וַתַּגַּע לְרַגְלָיו וַתֹּאמֶר כִּי חֲתַן־דָּמִים אַתָּה לִי׃
26 וַיִּרֶף מִמֶּנּוּ אָז אָמְרָה חֲתַן דָּמִים לַמּוּלֹת׃


24Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo. 25Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. 26Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión.

Este es uno de los textos más dificiles del AT. El problema con este texto es su significado, su interpretación. Por tanto, su dificultad es hermenéutica. Tengo algunas ideas. Al parecer, este texto contiene una imagen numinosa de Dios. El siervo de Dios ante la infinita santidad del Creador. La persona que es objeto del ataque divino es probablemente Moisés, quien aunque elegido como el líder necesita ser confrontado con la terrible Santidad (antes lo fue y se le exigió quitarse las sandalias). Séfora, la esposa de Moisés, es la que efectúa la circuncisión. Se resalta la necesidad vital de la circuncisión. Algunos lo consideran como un relato etiológico, es decir, una narración que trata de explicar el origen del rito de la circuncisión en niños, pero a mi juicio B. Childs duda correctamente del origen etiológico (cf. El Libro del Éxodo [Estella: EVD, 2003], 126-131). Se resalta la circuncisión no per se, sino por su conexión con el sublime Pacto Abrahámico, exaltándose así al Dios del Pacto quien exige la señal del Pacto para quienes se supone son parte del pueblo de Su Pacto.
¿Cómo es que Séfora supo darle solución? Algunos consideran que ella se valió de la circuncisión como un rito apotropaico. El temor a la muerte y al dolor llevó a idear mecanismos de protección contra el mal. El falo símbolo de vida y fertilidad se consideró como apotropaico, de ahí que algunos supongan el origen de la circunsición y la posible aplicación a las partes de Moisés, pero esto es una suposición. Eusebio cuenta de un mito Fenicio en donde Ἢλ escapa de la peste y de la destrucción sacrificando a su único hijo, y circuncidándose (Praep. ev. 1.10.33,44). Sin embargo, esta referencia es tardía (aunque algunos consideran que se trata de un mito ancestral). Por otro lado, no hay indicación en el texto de tal conexión, en todo caso, es mera conjetura. El acto de Séfora demuestra que ella tenía información acerca de la circuncisión Me parece que la conexión es por el lado de la propiciación (cf. la sangre del cordero pascual). El arrojar el prepucio a los pies (¿un eufemismo para referirse a los testículos de Moisés?) y las palabras expresadas por Séfora son inciertas.
En cualquier caso, debemos ser humildes y admitir que hay cosas que no podemos entender (al menos, por ahora).

sábado, 13 de diciembre de 2008

εὐοδόω "prosperar" (3 Jn. 2)

Ἀγαπητέ, περὶ πάντων εὔχομαί σε εὐοδοῦσθαι καὶ ὑγιαίνειν, καθὼς εὐοδοῦταί σου ἡ ψυχή (NA27, 627).
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así
como prospera tu alma (RV60).


De acuerdo a los proponentes del falso evangelio de la prosperidad financiera (o mammonistas[1]), este texto respaldaría su filosofía. ¿Es cierto que este texto provee tal fundamento para esta ideología? Se debe notar que este proemio (deseo de salud) es una redacción convencional que se puede apreciar también en cartas seculares. Por ejemplo, tenemos las dos cartas de Apión, en las cuales Apión escribe que ora por su padre Epímaco para que tenga salud (ὑγιαίνειν) y que sea prosperado (εὐτυχεῖν).[2] En 3Jn. 2 aparece el verbo εὐοδόω "prosperar, tener éxito"[3]. Este verbo ocurre dos veces en este versículo: εὐοδοῦσθαι infinitivo presente pasivo; εὐοδοῦταί indicativo presente pasivo 3p. En el NT εὐοδόω ocurre en otros dos lugares más:
  1. Ro. 1.10: εὐοδωθήσομαι indic. fut. pasivo 1p. sing., literalmente un "buen viaje", aunque puede tener un sentido metafórico, es decir, Pablo oraba para tener éxito al llegar a los hermanos en Roma.
  2. 1Co. 16.2: εὐοδῶται subj. pres. pasivo 3p. sing., metafóricamente con relación a los bienes materiales.
En 3Jn. 2, el amor del anciano por Gayo se expresa mediante su oración. Como se ha notado, el deseo por prosperidad física/material tanto como espiritual, es típico en las cartas antiguas. El anciano sigue la costumbre antigua, aunque en su pluma es más que un mero saludo convencional. Este saludo común ha sido tocado por el Espíritu Santo, y expresa el deseo sincero del anciano. Este texto, en lugar de confirmar la ecuación: bienestar espiritual = prosperidad material, la niega. Porque de acuerdo al anciano, Gayo ya estaba progresando en su vida (cf. el presente εὐοδοῦσθαι). Lo extraño es convertir mediante alguna esotérica metamorfosis exegética un deseo por salud en una promesa que se debe reclamar.
Revisemos las opiniones de algunos autores:

Aunque una persona esté enferma o en una mala situación económica, puede experimentar progreso espiritual, y a la inversa, el éxito material no implica necesariamente un progreso espiritual. En el caso de Gayo, el anciano no tenía dudas de que desearle un bienestar físico comparable a su bienestar espiritual era desearle lo mejor.[4]


Al mismo tiempo, quienes han desarrollado el denominado 'evangelio de la prosperidad' (viz. que Dios quiere que todos sus hijos gocen de salud y riqueza en abundancia) puede hallar en este texto el único fundamento endebel para su posición. Considere estos puntos: (1) ellos dependen, casi en su totalidad, de las promesas de prosperidad en el Antiguo Testamento hechas a la nación de Israel y que no fueron repetidas en el Nuevo Testamento o a los individuos cristianos o a la comunidad cristiana; (2) ellos son insensibles frente a la pobreza y el hambre de muchos creyentes en las naciones en vías de desarrollo, a quienes el evangelio de prosperidad evidentemente no se aplica; (3) ellos pasan por alto el énfasis del Nuevo Testamento en la adversidad más que en la prosperidad como la característica principal de los seguidores del Siervo Sufriente.[5]


La falta de atención a la similitud entre este deseo por salud y su contraparte secular ha producido algunas interpretaciones extrañas de este versículo. Por un lado, algunos eruditos han interpretado las palabras de Juan como queriendo decir que Gayo estaba enfermo y con la necesidad de una intercesión especial. Sin embargo, tal interpretación implicaría por fuerza la misma interpretación en las cartas seculares donde palabras similares se encuentran. Por otro lado, algunos predicadores contemporáneos han usado este versículo como parte de una doctrina bastante elaborada de la prosperidad y la salud. Pero nuevamente, la consistencia demandaría que se atribuya una teología similar a todos aquellos escritores seculares quienes usaron una fórmula similar. Sin embargo, conclusiones de esta naturaleza parecen estar infundadas. Por tanto, se debería tener cuidado de no usar 3 Juan 2 en tal manera.[6]


___________________
[1] mamonista = δοῦλος μαμωνᾶ, "siervo de Mamón", cf. Mt. 6.24. Ya antes me he referido a esto (aquí).
[2] Klauck, Hans-Josef & Bailey, Daniel P. , Ancient letters and the New Testament : a guide to context and exegesis (Waco, Tx.: Baylor, 2006), 9, 15.
[3] BDAG, 410. Cf. EDNT, 2:81; L&N, 22.47: "experimentar y gozar circunstancias favorables". El verbo εὐοδόω literalmente significa "tener un buen camino", equivalente a expresiones como "que te vaya bien, que tengas buen viaje"; aquí en 3Jn. 2 el significado es metafórico (cf. Michaelis, W., TDNT, 5:109-114).
[4] Marshall, I. Howard, Las Cartas de Juan (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans-Nueva Creación, 1991), 79.
[5] Stott, John R. W., The Letters of John: An Introduction and Commentary (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1988), 223.
[6] Thomas, John Christopher, The Pentecostal Commentary on 1 John, 2 John, 3 John (London: T & T Clark, 2004), 22-23.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Oral Roberts, D. Yonggi Cho y 3 Juan 2

A veces en mi correo electrónico he encontrado cartas de personas a las que no conozco. Dichos mensajes tienen un encabezado más o menos así:
Estimado señor Manuel,
Le saludamos, deseándole el bienestar suyo y el de sus familiares [...]
No sé si aquellas personas desconocidas realmente me estiman, ni tampoco sé si realmente desean mi bienestar y el de mi familia. Sin embargo, eso no es relevante porque se trata de un saludo convencional. Sé que algunos mensajes son producidos automáticamente por algún software de alguna mensajería. Lo que hago es ir al cuerpo de la carta.
Por otro lado, en algunas cartas de amigos puedo leer un saludo convencional similar:
Estimado Manuel,
Te saludo deseando que estés bien de salud y en todos los aspectos, juntamente con tu familia [...]
Sé que este saludo es convencional, pero puedo sospechar que hay sinceridad en las palabras de mis amigos. Sé que esas palabras, aunque convencionales, expresan los buenos deseos de mis amigos. Pero, nuevamente, voy al cuerpo de la carta para enterarme de alguna noticia, etc.
Supongamos que dentro de 2000 años alguien que se crea "el iluminado", husmee en mis mensajes y lea este encabezado "Te saludo deseando que estés bien de salud y en todos los aspectos, juntamente con tu familia". Luego, dicho iluminado diga algo como esto:
He estado orando y llorando todos los días. Después de rogar, Dios me habló. Luego de revisar al azar los e-mails de Manuel (los cuales he revisado decenas de veces), me topé con el e-mail número LVII. Fue un gran descubrimiento porque era la palabra que me hacía falta. Esta palabra está en el LVII e-mail a Manuel versículo 2: "Te saludo deseando que estés bien de salud y en todos los aspectos, juntamente con tu familia". Dios nos ha prometido buena salud, y prosperidad en todos los aspectos. Y no sólo eso, sino que bendecirá a toda nuestra familia. Desde ahora toda nuestra teología depende de LVII e-mail a Manuel versículo 2. El lema y el fundamento de mi ministerio será LVII e-mail a Manuel versículo 2.
¿Qué opinarías de este iluminado? Quizá ahora vas a dar mucha mayor relevancia a los encabezados de las cartas y mensajes que recibas. :-) Hace casi 2000 años atrás, un anciano escribió una carta a un amigo muy amado. En el encabezado/saludo escribió estas palabras:
Ἀγαπητέ, περὶ πάντων εὔχομαί σε εὐοδοῦσθαι καὶ ὑγιαίνειν, καθὼς εὐοδοῦταί σου ἡ ψυχή. (NA27, 627)
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. (RV60)
Como otras cartas de la época era un saludo convencional [1], pero evidentemente escritas con sinceridad. Lo sorprendente es que algunos autores escriban cosas como estas:

Oré y lloré día tras día, derramando lágrimas, buscando intensamente. Luego de pasar mucho tiempo suplicando a Dios, El me habló al corazón. Sus palabras, cálidas, llenas de esperanza, fueron un descubrimiento para mí. La palabra que Dios me envió contenía la verdad de la bendición triple que está escrita en III Juan 2 y que consiste en salvación, salud y prosperidad: "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma."

Desde entonces esa verdad ha sido la base de todos mis sermones y he colocado como fundamento de mi ministerio ese versículo. Cuando mi interpretación de toda la Escritura tomó la perspectiva de la luz de la verdad que arroja este versículo en particular, Dios comenzó a manifestarse no solamente como el Dios del pasado y del futuro, sino como el Dios del presente, aquel que vive en el tiempo presente. Posteriormente, a causa del poder de este mensaje, nuestra iglesia se ha expandido internacionalmente y continuará creciendo en el futuro.[2]

Estas son palabras de David (Paul) Yonggi Cho. No es de extrañarse, pues Oral Roberts escribe en el prólogo al libro de Yonggi Cho:

Cierto día abrí mi Biblia al azar y quedó abierta en la 3° Epístola de Juan. Mi vista cayó sobre el versículo 2; no recordaba haberlo leído nunca antes. Estas palabras eran lo que me faltaba a mí, como una llave maestra.

Evelyn (mi esposa) y yo las leímos una y otra vez, sollozando, regocijándonos y sintiéndonos inundar por la presencia de Dios en la manera que lo necesitábamos para poder invadir la tierra con el poder de Jesús, para ganar a las almas, sanar a los enfermos, echar a los demonios y mostrar a las personas sufrientes que Dios es un buen Dios... y que El desea prosperar todos los aspectos de sus vidas.[3]

¿Se trata eiségesis? ¿Sobre qué base hermenéutica se establecen estas afirmaciones? ¿Qué opinarían el apóstol Juan o Gayo?
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[1] Cf. Klauck, Hans-Josef & Bailey, Daniel P. , Ancient letters and the New Testament : a guide to context and exegesis (Waco, Tx.: Baylor, 2006), 31-32. Véase también la carta de Apión a su padre Epímaco (Deissmann, A., & Strachan, L. R. M, Light from the ancient East the New Testament illustrated by recently discovered texts of the Graeco-Roman world [London: Hodder & Stoughton, 1910], 169ss).
[2] Yonggi Cho, David, Las Tres Bendiciones en Cristo: cómo reclamarlas y obtenerlas (Bs. As.: Peniel, 2005), 14.
[3] Yonggi Cho, op. cit., 10-11.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Gadamer y lenguaje


Hans-Georg Gadamer es considerado el filósofo de la Hermenéutica más importante. Es evidente, para Gadamer, la relevancia del lenguaje. Gadamer dice:
Ya en el análisis de la hermenéutica romántica hemos podido ver que la comprensión no se basa en un desplazarse al interior del otro, a una participación inmediata de él. Comprender lo que alguien dice es, como ya hemos visto; ponerse de acuerdo en la cosa, no ponerse en el lugar del otro y reproducir sus vivencias. Ya hemos destacado también cómo la experiencia de sentido que tiene lugar en la comprensión encierra siempre un momento de aplicación. Ahora consideraremos que todo este proceso es lingüístico. No en vano la verdadera problemática de la comprensión y el intento de dominarla por arte -el tema de la hermenéutica- pertenece tradicionalmente al ámbito de la gramática y de la retórica. El lenguaje es el medio en el que se realiza el acuerdo de los interlocutores y el consenso sobre la cosa.[1]
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[1] Verdad y Método (Salamanca: Sígueme, 1977)

sábado, 6 de diciembre de 2008

Edward Schillebeeckx: exégesis y teología


Acerca de los presupuestos exegéticos, y la relación de la exégesis con la teología, el polémico teólogo Edward Schillebeeckx escribe:

Un teólogo sistemático o especulativo no es en cuanto tal un especialista en exégesis. De ello estoy plenamente convencido. Sin embargo, el teólogo no tiene razón de ser sin la Escritura. ¿Quiere decir esto que depende de los exegetas? No. Pero sí de la exégesis. Entre los exegetas encontramos, como en todas las demás ciencias, muchas opiniones diferentes. Pero no por ello puede el teólogo elegir arbitrariamente las opiniones exegéticas que se acomoden mejor a su síntesis dogmática. Esto sería ignorar la función fundamental de las Escrituras en la teología. ¿Qué hacer, pues? Aun no siendo especialista en exégesis, el teólogo debe saber juzgar el valor de los argumentos exegéticos que se le presentan y, sobre todo, debe investigar los presupuestos que dan lugar a las diversas interpretaciones. A menudo, esa diversidad se debe a presupuestos no exegéticos. De ahí que un teólogo tampoco pueda estar a merced de sus “exegetas preferidos”, aunque el contacto con unas obras determinadas lleve a una preferencia espontánea. Si se da una opinión común entre exegetas de diversas escuelas (y también de diversos países), el teólogo podrá seguirla, a no ser que comiencen a surgir problemas, al principio como opiniones aisladas y personales, luego debido a dificultades que aparecen en un mismo contexto, hasta que de pronto un exegeta, oponiéndose a la opinión común, propone una interpretación coherente totalmente nueva. Creo que un teólogo, tras sopesar los distintos argumentos, puede en ciertos casos incluir en su elaboración dogmática esa interpretación nueva (que a veces es simplemente la reedición de una interpretación antigua). Por lo demás, suele suceder que, pasado algún tiempo, tales novedades son aceptadas unánimemente por los exegetas. En mi opinión, el consenso entre los exegetas, si se prescinde de sus presupuestos, no es un principio normativo para el teólogo. Por otro lado, los mismos exegetas trabajan con determinadas preferencias teológicas, es decir, no exegéticas, sobre las cuales puede el teólogo emitir un juicio.[1]

Hay varias cuestiones aquí que necesitan ser resueltas, pero resulta particularmente significativa la afirmación “los mismos exegetas trabajan con determinadas preferencias teológicas, es decir, no exegéticas”. La propuesta de Schillebeeckx es que sobre aquellas “preferencias teológicas” (no exegéticas), el teólogo puede “emitir un juicio”. Como se trata de “preferencias teológicas”, el teólogo puede juzgarlas porque están dentro de los dominios de la teología. Mi pregunta es ¿la teología es la meta-teoría a la cual el teólogo puede remitirse para juzgar las “preferencias teológicas” de un exégeta? Y, ¿qué si la exégesis colisiona con la teología? En tal caso, ¿la exégesis debe imponerse a la teología y corregirla?

Supongo que debe haber interdependencia entre exégesis y teología. En medio de la anarquía epistemológica entre los teólogos, a veces, me queda la impresión que los teólogos parecieran creerse ellos mismos aquella meta-teoría supra-exegética. ;-)
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[1] Schillebeeckx, Edward, Jesús: La historia de un viviente (trad. A. Aramayona; Madrid: Trotta, 2002), 30-31.

viernes, 5 de diciembre de 2008

intelección y lenguaje

A veces es difícil para los estudiantes comprender la relevancia del estudio del lenguaje en el marco del quehacer exegético. Además, el problema del lenguaje constituye una cuestión básica en la teoría hermenéutica. Como dice E. Coreth:

Puesto que toda intelección se realiza en el lenguaje, el horizonte de la intelección se interpreta en el lenguaje y el acontecer de lo "historicoefectivo" que Gadamer comprueba es un acontecer del lenguaje, se plantea ante todo - al lado de todos los problemas objetivos que nos son dados con ello en vistas a la cuestión hermenéutica - el problema del lenguaje, que en este contexto adquiere importancia más urgente.[negritas mías] [1]

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[1] Coreth, Emerich, Cuestiones Fundamentales de Hermenéutica (Barcelona: Herder, 1972), 39.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

ἔχει ζωὴν αἰώνιον... μεταβέβηκεν ἐκ τοῦ θανάτου εἰς τὴν ζωήν (Jn. 5:24)

Ἀμὴν ἀμὴν λέγω ὑμῖν ὅτι ὁ τὸν λόγον μου ἀκούων καὶ πιστεύων τῷ πέμψαντί με ἔχει ζωὴν αἰώνιον καὶ εἰς κρίσιν οὐκ ἔρχεται, ἀλλὰ μεταβέβηκεν ἐκ τοῦ θανάτου εἰς τὴν ζωήν. (NA27, 261)
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. (RV60)
Este es un texto hermoso, es uno de los pasajes en donde Nuestro Señor garantiza al creyente la posesión presente de la vida eterna, en el "aquí y ahora" (cf. Köstenberger, Andreas J., John [BECNT; Grand Rapids: Baker Academic, 2004], 188). Puede ser oportuno leer cómo han entendido este texto algunos intérpretes.
ἔχει ζωὴν αἰώνιον. El creyente obediente tiene vida eterna, como una posesión presente. Ver acerca de 3:15, y cf. 1 Jn. 5:12.[1]
Este texto definitivamente enfatiza la realidad presente de la salvación.[2]
Esta decisión tiene consecuencias presentes: la vida eterna empieza inmediatamente y la condenación y la muerte desaparecen.[3]
La persona que oye y cree en esta manera tiene vida eterna y no será condenado (krinō, aquí significando ‘juzgado adversamente’, como en 3:18). La idea es virtualmente no distinguible del componente negativo de la doctrina de la justificación de Pablo: el creyente no viene al juicio final, pero él deja el tribunal ya absuelto. Ni es necesario para el creyente esperar hasta el día final para experimentar algo de la vida de la resurrección: el creyente tiene vida eterna y ha pasado de muerte a vida (cf. Col. 1:13).[4]
Aceptar el mensaje de Dios, que es el de Jesús, produce en el hombre, ya ahora, una vida de tal calidad, que es definitiva y, en consecuencia, no puede cesar nunca. Este hombre pertenece ya al estadio de la creación terminada. Para el que la posee, el juicio es superfluo, ha pasado ya de la muerte a la vida. El verbo “pasar” está en relación con el éxodo de Jesús (13,1: su hora, la de pasar de este mundo al Padre; cf. 7,13). Define aquí el éxodo que él propone, saliendo del dominio de la tiniebla-muerte.[5]
El que escucha (akouon) la palabra de Jesús y cree (pisteuon) en el Padre que envió a Jesús, el Hijo, ha pasado ya (perfecto metabebeken) de la muerte a la vida (eis ten
zoen)
. La vida puede lograrse ahora mediante la fe en la revelación de Dios en y mediante el Hijo de Dios (v 25b). El paso de la muerte a la vida no es una promesa para el futuro, sino que acontece ahora llega la hora, y ya está aquí (v 25a)[6]
ha pasado de la muerte a la vida. El uso del perfecto (metabebeken) del verbo vincula el paso de una situación de pecado (muerte) a la “vida”, con la aceptación de la palabra de Jesús en la situación actual del creyente. Desde hace ya tiempo se ha considerado esta declaración como “la afirmación más fuerte de una escatología realizada que hallamos en el NT” (Beasley-Murray, John 76)[7]
La promesa llega a ser inmediatamente efectiva; el oyente-creyente tiene vida eterna ahora. Él tiene el juicio detrás de él, no delante de él, puesto que el juicio es para la incredulidad (3:18, 36), y él ha pasado desde el reino de la muerte a la esfera de la soberanía divina, la característica de la cual es vida para todos aquellos quienes ingresan en ella (cf. Col 1:13). Esta es la afirmación más fuerte de la escatología realizada aplicada al creyente en el NT, como 12:31-32 es la expresión más fuerte de su aspecto cósmico.[8]
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[1] Bernard, J. H., A Critical and Exegetical Commentary on the Gospel According to St. John (edit. McNeile, Alan Hugh; Edinburgh: T&T Clark, 1929), 1:242.
[2] Borchert, Gerald L., John 1-11 (NAC; Nashville: Broadman & Holmans, 1996), 240.
[3] Burge, Gary M., John (NIVAC; Grand Rapids: Zondervan, 2000), 178.
[4] Carson, D. A., The Gospel According to John (PCNT; Grand Rapids: Eerdmans, 1991), 256.
[5] Mateos, Juan & Barreto, Juan, El Evangelio de Juan (2a edic.; Madrid: Cristiandad, 1982), 287-288.
[6] Moloney, Francis J., El Evangelio de Juan (Estella: Verbo Divino, 2005), 199.
[7] Moloney, op. cit., 202.
[8] Beasley-Murray, George R., John (WBC; Dallas: Word, 1998), 76.

martes, 2 de diciembre de 2008

πίστις versus ἔργα νόμου

La reinterpretación de Pablo y del judaísmo del segundo Templo propuesta por la llamada "la Nueva Perspectiva de Pablo" (designación acuñada por el Dr. Dunn), ha motivado el debate. A mi juicio, el Dr. Moisés Silva ha escrito un ensayo muy preciso sobre la discusión de la terminología. El Dr. Silva escribe:
Sin embargo, el asunto real no es si Pablo contrasta πίστις y ἔργα νόμου –que él lo hace es sencillamente incontrovertible –, sino más bien si nosotros hemos entendido apropiadamente la verdadera naturaleza del contraste. En Gálatas 2:15-16, en el mismo inicio de su formulación teológica, Pablo no nos habla en términos inciertos que cualquiera quien espera ser justificado puede serlo sólo por medio de πίστις. No hay para la fe sino una alternativa la cual es contemplada en el contexto, a saber, ἔργα νόμου, y el apóstol nos habla no una vez, sino dos veces (y la segunda vez con el muy enfático πᾶσα σάρξ), que a través de tales obras ninguno puede ser justificado.
[…]
En resumen, ningún tipo de sutileza exegética puede extirpar el acto de creer de la estructura lógica de la argumentación. Se sigue que (para ponerlo en la forma más suave) alguna clase de contraste entre “obras de la ley” y la respuesta de fe del individuo está latente en todas las etapas de la discusión.[1]

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[1] Silva, Moisés, “7. Faith Versus Works of Law in Galatians”, Justification and Variegated Nomism (edits. D. A. Carson, Peter T. O'Brien, Mark A. Seifrid; Grand Rapids: Baker Academic, 2004), 217-218.