En Trujillo-Perú sintonice RADIO INTEGRIDAD 105.7 FM ¡la voz que glorifica a Dios! ESCUCHE ON-LINE en www.radiointegridad.net
Visite el blog de Radio Integridad en www.radiointegridad.blogspot.com, y en Lima-Perú
sintonice Red Radio Integridad en 700 AM.

martes, 18 de marzo de 2014

"Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse..." (Daniel 1:8)

Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. (Dn. 1:8).
Este es probablemente uno de los versículos más querido del libro de Daniel. De niño lo aprendí de memoria y sigue siendo tan desafiante e inspirador como en aquella etapa de mi vida. Anoche, en nuestras clases de estudio bíblico, John Jairo Paredes llamó mi atención a este texto al citar la opinión de Christopher J. H. Wright acerca de Dn. 1:8 en su libro Probados por el fuego. Mi interés en este artículo es repasar una de las explicaciones que se han dado sobre la decisión de Daniel, y es la siguiente:
El participar de la comida traída de la mesa de rey era para ellos contaminador, porque estaba prohibido por la ley: no tanto porque la comida no hubiese sido preparada según la ordenanza levítica, sino que tal vez consistía en animales que para los Israelitas eran inmundos, ya que en dicho case los jóvenes no estaban bajo la necesidad de abstenerse del vino. Pero la razón de su abstención era que los paganos en sus fiestas ofrecían en sacrificio a sus dioses parte de la comida y la bebida y de este modo consagraban sus comidas mediante un rito religioso; por lo tanto, no sólo aquel que participaba en tal comida participaba en la adoración a ídolos, sino que la comida y el vino como un todo eran la comida y el vino del sacrificio a un ídolo y participar de éste, según lo escrito por el apóstol (1 Co. 10:20) es lo mismo que sacrificar a los demonios. El abstenerse de tal comida y bebida no manifiesta ningún rigorismo que exceda la ley mosaica, tendencia que se manifestó en tiempos de los macabeos.[1]
Esto es citado con aprobación por E. L. Carballosa[2]. Esta interpretación es muy popular entre los comentaristas, pero presenta un obstáculo infranqueable. Es verdad que los babilonios ofrecían diariamente a sus dioses la comida y la bebida, pero no sólo ofrecían la carne y el vino, también ofrecían a sus dioses los vegetales y hasta el agua.[3] Virtualmente toda la comida babilónica era inmunda (cf. Ez. 4:13).[4] Por otro lado, Nehemías era un creyente que compartía la copa con el rey, pero no leemos ninguna objeción al respecto, y en el libro de Ester se guarda silencio al respecto. Un detalle que me llama la atención es que la alimentación con agua y vegetales era común entre los pobres quienes sólo comían carne roja durante los festivales[5]. Es evidente que la explicación de no contaminarse debe ser otra. Por tanto, a mi juicio, la explicación más probable es esta:
La contaminación no está tanto en algo relacionado con la comida en sí, sino en el programa total de asimilación. En ese momento, el gobierno babilonio ejerce control sobre todos los aspectos de sus vidas. Cuentan con pocos medios con los cuales resistirse a las fuerzas de asimilación que los controlan. Echan mano de una de las pocas áreas en las que aún pueden ejercer su decisión, como una oportunidad de conservar su identidad propia.[6]
Quizá, también subyace en la decisión de Daniel una identificación de él, un príncipe de Judá, con su pueblo que está en cautiverio y pobreza. De esta manera se libera de la contaminación que representa la injusticia de comer abundantemente en el palacio babilónico, teniendo un pueblo que sólo disfrutaría de ello sólo en situaciones excepcionales.

___________________________
[1] C. F. Keil y F. Delitzsch, Commentary on the Old Testament (Peabody, MA: Hendrickson, 2002), 9:539-540.
[2] Cf. Evis L. Carballosa, Daniel y el reino mesiánico (ed. rev.; Grand Rapids, MI: Portavoz, 1999), 47.
[3] Cf. Julye Bidmead, The Akitu Festival: Religious Continuity and Royal Legitimation in Mesopotamia (Gorgias Press LLC, 2004), 114. Cf. H. W. F. Saggs, Everyday Life in Babylonia and Assyria (Dorset Press, 1987), 174; A. Leo Oppenheim, Ancient Mesopotamia: Portrait of a Dead Civilization (ed. rev.; Chicago/London: University of Chicago, 1977), 193; John E. Goldingay, Daniel (WBC 30; Dallas: Word, Incorporated, 2002), 18-19; John H. Walton, Victor H. Matthews y Mark W. Chavalas, Comentario del contexto cultural de la Biblia: Antiguo Testamento (El Paso: Mundo Hispano, 2004), 830.
[4] Cf. Joyce G. Baldwin, Daniel: An Introduction and Commentary (TOTC 23; Nottingham, England: Inter-Varsity Press, 1978), 92.
[5] Cf. Saggs, op. cit., 175. La carne era cara, los dioses y el rey recibían grandes cantidades de carne (cf. Karen Rhea Nemet-Nejat, Daily Life in Ancient Mesopotamia [Greenwood Publishing Group, 1998], 159).
[6] Walton et al., op. cit., 830.

5 comentarios:

ivan espina dijo...



Me gusta mucho esta interpretacion sobre la contaminacion de los jovenes hebreos en cuanto a consumir la comida ofrecida por el rey, normalmente solo se aplica a la comida y a la bebida que los babilonicos consumian, pero no dan mas explicaciones, esta interpretacion abre una oportunidad para entender mejor el momento historico en que vivieron estos leales jovenes hebresos.

Mayte Galindo dijo...

Muy buena la explicación, excelente...me servirá mucho para ampliar mi clase con los adolescentes gracias!!!

Eliross dijo...

Querido hermano, tu explicación es confusa es obvio que Daniel guardaba la ley de Moises y no quería quebrantarla al comer animales inmundos que comían los pueblos paganos. Entre las viandas que se ponían delante del rey había carne de cerdo y otras carnes declaradas inmundas por la ley de Moisés y cuyo consumo había sido prohibido expresamente a los hebreos. En este punto Daniel fué puesto frente a una prueba severa. ¿Se adheriría a las enseñanzas de sus padres, referentes a comidas y bebidas y ofendería al rey, perdiendo, probablemente, no sólo su posición sino también su vida, o desatendería el mandamiento del Señor y retendría el favor del rey, asegurándose así grandes beneficios intelectuales y las más halagadoras perspectivas mundanas?
Daniel decidió a permanecer firme en su integridad, fuesen cuales fueren los resultados. “Propuso en su corazón de no contaminarse en la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber".
Hoy hay muchos cristianos profesos dan una explicación extra bíblica en que Daniel y sus amigos no quisieron comer la comida del Rey y beber su vino porquelos babilónicos dedicaban a sus dioses sus comidas,en la historia de Daniel no lo es,Muchos cristianos Consideran el asunto de comer y beber como cosa de poca importancia. Pero los que razonan de esta manera hallarán en el día del juicio que se han apartado de los expresos requerimientos de Dios y establecido sus propias opiniones como norma de lo bueno y de lo malo. Verán que lo que a ellos les parecía sin importancia no era considerado así por Dios. Sus requerimientos debieran ser religiosamente obedecidos. Mateo 5:17-20 Jesus dijo:
17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Que la paz de Cristo Jesus este contigo.

Unknown dijo...

Excelente comentario, me amplia mucho más el panorama para explicarles a mi primer congregación...Mis hijos!.
Benciones hermano.

rodrigo hernandez dijo...

este tema del Vs 8 el énfasis en este pasaje es la palabra propuso viene de una raiz hebrea recoger y esto recoger es por ejemplo en una cuerda esta compuestas de varios hilos pequeños y al juntarlo tienden a ser mas fuertes y difícil de cortarlos o que se puedan romper, entonces es ahi donde entre la familia y las convicciones de DANIEL atraves del tiempo estos hilos los fue uniendo. fue lo que escuchaba de la Ley, posiblemente su instruccion oral de la palabra que le fue inculcada por sus padres y estas enseñanzas las fue entretejiendo hasta llegar a lograr tener una conviccion de sus creencias y su amor a Dios y es como se podria decir Daniel desidió antes de desidir y eso es una determinacion que ya la habia resuelto de que aunque estaria fuera y lenjos de su pais sabia que no estaria lejos de Dios y esto demostro a los otros amigos esa conviccion y es por eso que en conjunto fueron fieles a Dios