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Deslinde

LO QUE APARECE PUBLICADO EN ESTE BLOG NO ES NECESARIAMENTE EL PUNTO DE VISTA DE LA IGLESIA O LAS INSTITUCIONES A LAS QUE EL AUTOR PERTENECE
LAS CITAS VERTIDAS AQUÍ TIENEN UN PROPÓSITO ESTRICTAMENTE EDUCATIVO

jueves, 23 de julio de 2015

El centurión, el criado (Mateo 8:5-13) y la Hermenéutica "queer"

La Hermenéutica "queer" consiste en releer y reinterpretar la Biblia desde perspectivas diferentes como, por ejemplo, la lectura feminista de la Biblia o la lectura desde las llamadas minorías sexuales. Un caso que podría citar es la relectura homosexual del texto de Mateo 8:5-13. Supuestamente, de acuerdo a estos autores, en ese texto Jesucristo estaría “bendiciendo” indirectamente una relación homosexual y pederasta al sanar al criado del centurión. Esto fue propuesto por primera vez por Tom Horner en su libro Jonathan Loved David: Homosexuality in Biblical Times ([Philadelphia: Westminster, 1978], 122). Luego, la exposición más detallada la escribió Donald Madar en su artículo “The Entimos Pais of Matthew 8:5–13 and Luke 7:1–10” publicado en el libro Homosexuality and Religion and Philosophy ([ed. Wayne R. Dynes y Stephen Donaldson; New York: Garland, 1992], 223–235). En el año 2004, Theodore W. Jennings, Jr. y Tat-Siong Benny Liew publicaron el artículo “Mistaken Identities but Model Faith: Rereading the Centurion, the Chap, and the Christ in Matthew 8:5-13”, en el vol. 123 de Journal of Biblical Literature. Jennings y Liew en su artículo de 27 páginas concluyen que el criado del centurión era la pareja homosexual de dicho centurión. Al determinar el significado de παῖς los autores consideran "plausible" el significado de "muchacho amante" para esta palabra. Los autores son conscientes que ese significado no aparece especialmente en BDAG. Esto constituiría un uso selectivo de significado. En el intento de releer este texto ¡terminan haciendo una apología en pro de la pederastia! Cuando hacen la reconstrucción mateana de Jesucristo, proceden de la misma manera. Haciendo una revisión crítica de este artículo D.B. Saddington concluye: 
Todo lo que puede decirse es que definitivamente el centurión en Mateo era un gentil: su origen étnico real no se puede determinar. Él pudo haber tenido una relación homosexual con su παῖς-¿quién puede decirlo? Pero, que él podría tener dicha relación no es apoyada por la sugerencia de que su comportamiento era similar al de la sociedad de clase alta en la misma Roma o al de los oficiales en regimientos estacionados en puntos clave en las fronteras del imperio. Se necesita conocer más acerca de cómo los capitanes en los ejércitos de los reyezuelos de Oriente pensaban y se comportaban. (D.B. Saddington, "The Centurion in Matthew 8:5-13: Consideration of the Proposal of Theodore W. Jennings, Jr., and Tat-Siong Benny Liew", en Journal of Biblical Literature [125, N° 1, 2006]: 142.
Para un estudio clásico acerca de la composición del ejército romano en Palestina del siglo I ver la obra de Giovanni Forni, Esercito e Marina di Roma Antica.: Raccolta di Contributi en la cual nos informa que no precisamente eran italianos en su mayoría. Un problema con la relectura queer es que cuestionarla equivale a neocolonialismo, heterosexismo, discriminatorio, conservadurista, etc. Por mi parte, estoy leyendo literatura de ambas orillas: Scroggs, Martin, Brownson, Nardelli, Gagnon, Wright, Zehnder, entre otros. Pero, esto obviamente no será satisfactorio para los autores queer. Me aferro a lo que dice Pablo:
Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. (Gálatas 1:10 R60)

domingo, 31 de mayo de 2015

¿Cuántos libros tienes en tu biblioteca real y virtual?

Este es un artículo publicado originalmente en inglés por Andy Naselli
“La biblioteca personal de Calvino ha sido estimada en 300 a 350 volúmenes; luego de su muerte, sus herederos vendieron la mayoría de los libros a los magistrados de Ginebra para que sean incluidos en la la biblioteca de la Academia". 
—Scott M. Manetsch, Calvin’s Company of Pastors: Pastoral Care and the Emerging Reformed Church, 1536–1609, Oxford Studies in Historical Theology (Oxford: Oxford University Press, 2013), 222. 
Cuando leí eso, recordé cómo llegué a la conclusión de un artículo de reseña en 2006: 
Con los avances tecnológicos vienen tando nuevas bendiciones como maldiciones para la humanidad, y [Logos Bible Software] es una de las magníficas bendiciones tecnológicas. No puedo dejar de imaginar lo que los gigantes espirituales del pasado hubieran producido con estas herramientas electrónicas en las yemas de sus dedos. Imagínese a Martín Lutero, Juan Calvino, John Owen, Jonathan Edwards, o Charles Spurgeon con [Logos Bible Software]. Ese es un pensamiento humillante. Que Dios nos ayude a ser buenos administradores de Su multiforme gracia, incluyendo esta biblioteca electrónica sin precedentes que es Logos Bible Software. 
"porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá" (Lucas 12:48b RV60) 
Creo que esto no sólo se aplica a quienes tienen Logos Bible Software, sino a todos quienes tienen acceso a internet en donde ¡hay abundantísimo material y toneladas de libros!

Las túnicas de pieles (כָּתְנ֥וֹת ע֖וֹר, Génesis 3:21)

Según Victor P. Hamilton (1990:207) “Probablemente es leer demasiado en este versículo como para ver en las túnicas de pieles una pista de la utilización de animales y sangre en el sistema sacrificial del culto en el Antiguo Testamento”. El trabajo exhaustivo del Dr. Hamilton es digno de admiración y respeto. Pero, eso no significa que tengamos que estar de acuerdo con él. Podemos preguntar. ¿Realmente es así? ¿Están leyendo más de la cuenta quienes ven una referencia indirecta al sacrificio de animales en este texto? 
Al contrario, a mi juicio, probablemente Hamilton está leyendo muy poco en este versículo. Es evidente que las pieles de los animales presuponen la muerte de los mismos. Por otro lado, la palabra עוֹר que es usada en el Pentateuco (Gn. 2 veces; Éx. 13 veces; Lv. 46 veces; Nm. 8 veces y Dt. 5 veces) tiene una asociación con el sacrificio de animales. Resulta difícil no ver la muerte (sacrificio) de animales al leer acerca de las túnicas de pieles en el contexto del pecado de Adán y Eva. 
De un modo distinto, Francis Schaeffer (1974:108) cautelosamente dice: “Queremos tener cuidado de no dogmatizar, pero opino que ése fue el comienzo del sistema de sacrificios del Antiguo Testamento, en espera de la venida de aquel que aplastaría la cabeza de la serpiente”. Esto, a mi juicio, es más acertado, además Schaeffer no es el único que lee en las túnicas de pieles una alusión indirecta al sacrificio de animales. Otros autores también ven esto (cf. Leupold; Waltke y Fredricks; Sailhamer; Kidner) o una conexión con la terminología del tabernáculo (cf. Wenham).
Referencias bibliográficas
Victor P. Hamilton (1990). The Book of Genesis. Chapters 1-17. NICOT; Grand Rapids: Eerdmans.
Francis A. Schaeffer (1974). Génesis en el tiempo y en el espacio.
H. C. Leupold (1942). Exposition of Genesis. Grand Rapids: Baker.
Bruce K. Waltke y Cathi J. Fredricks (2001). Genesis: A Commentary. Grand Rapids: Zondervan.
John H. Sailhamer (1990). "Genesis" en The Expositor's Bible Commentary, Volume 2: Genesis, Exodus, Leviticus, Numbers. Ed. Frank E. Gaebelein; Grand Rapids: Zondervan.
Derek Kidner (1967). Genesis: An Introduction and Commentary. TOTC; Nottingham: Inter-Varsity Press.
Gordon J. Wenham (2002). Genesis 1-15. WBC 1; Dallas: Word, Incorporated.

sábado, 2 de mayo de 2015

¿De qué trata el cap. 9 de Levítico?

“¡Los títulos en las biblias impresas no son inspirados!”, protestaba un hermano biblista debido a que un predicador daba demasiada importancia a los títulos que aparecen en la edición de la Biblia Reina-Valera 1960. Efectivamente, los títulos de las ediciones impresas de la Biblia no son inspirados ni aparecen en los manuscritos, han sido agregados por los editores para ayudar la lectura. Generalmente son útiles en la lectura, pero no siempre son pertinentes. Muchas veces nos encontramos con títulos desorientadores o que no hacen justicia al texto.
El cap. 9 de Levítico, en la edición de la versión Reina-Valera 1960, tiene un título no muy apropiado. El capítulo se titula simplemente: “Los sacrificios de Aarón”. Sin embargo, otros títulos podrían ser mucho más apropiados. Un título que señale el carácter especial de estos sacrificios pues constituyen el inicio de la labor sacerdotal. Otras posibilidades son: “Los primeros sacrificios de Aarón”, “Los sacrificios inaugurales de Aarón”, “El inicio de la labor sacerdotal”, “Aarón empieza a ejercer su oficio”, “Aarón inicia su ministerio sacerdotal”. La Biblia de las Américas tiene un título más apropiado: “Primeros sacrificios de Aarón”, del mismo modo la Nueva Versión Internacional tiene un mejor título: “Los sacerdotes inician su ministerio”, la versión Dios Habla Hoy: “Aarón inicia su sacerdocio”, la Biblia de Jerusalén Latinoamericana: “Los sacerdotes inauguran su ministerio”.
Los títulos que aparecen en otras versiones ayudan a identificar la clase de sacrificios que son ofrecidos por Aarón. La inauguración del sacerdocio aarónico es fundamental en la narración. Hasta aquí se habían ofrecido las instrucciones, las leyes de los sacrificios. Ahora, leemos cómo estas instrucciones son llevadas a la práctica ¡por primera vez! El capítulo llega a su clímax con la manifestación de la gloria de Dios y del fuego consumidor. La escena cierra con el entusiasmo del pueblo que a la vez muestra profunda reverencia al postrarse.

domingo, 5 de abril de 2015

El malhechor en la cruz y las tumbas en Beth She'arim

El ladrón penitente en la cruz constituye un ejemplo de la gracia de Dios para con el pecador. Pero, ¿podemos decir algo más? Decir algo más siempre es sospechoso. Sin embargo, en este caso diré algo más, aunque esto despierte suspicacias. Si bien es cierto que la palabra “fe” no aparece explícitamente, la petición (quasi oración) del ladrón es una de las confesiones de fe más extraordinarias que he leído en los evangelios. El desdichado delincuente le pidió al Señor:
 Ἰησοῦ, μνήσθητί μου ὅταν ἔλθῃς εἰς τὴν βασιλείαν σου (Lc. 23:42)
“Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”
Gracias a Nahman Avigad por su reporte preliminar de las excavaciones en Beth She'arim recogidos en su artículo “Excavations at Beth She'arim, 1954: Preliminary Report” publicado en Israel Exploration Journal Vol. 5, No. 4, 1955 p. 234, nosotros podemos saber que la expresión κύριε μνήσθητί “Señor acuérdate” aparece en inscripciones (epitafios) de tumbas. Estos epitafios son oraciones que expresan la fe puesta en el Señor. Este detalle también es señalado por Hans Kosmala, Hebräer - Essener - Christen: Studien Zur Vorgeschichte der Frühchristlichen Verkündigung (BRILL, 1959), pp. 418-420. Esta oración está en armonía con el uso de dicha expresión en el AT que expresa la confianza en la salvación y benevolencia de YHWH, además de la esperanza escatológica judía:
LXX 1 Samuel 1:11 καὶ ηὔξατο εὐχὴν κυρίῳ λέγουσα Αδωναι κύριε ελωαι σαβαωθ ἐὰν ἐπιβλέπων ἐπιβλέψῃς ἐπὶ τὴν ταπείνωσιν τῆς δούλης σου καὶ μνησθῇς μου καὶ δῷς τῇ δούλῃ σου σπέρμα ἀνδρῶν καὶ δώσω αὐτὸν ἐνώπιόν σου δοτὸν ἕως ἡμέρας θανάτου αὐτοῦ καὶ οἶνον καὶ μέθυσμα οὐ πίεται καὶ σίδηρος οὐκ ἀναβήσεται ἐπὶ τὴν κεφαλὴν αὐτοῦ
LXX Nehemías 5:19 μνήσθητί μου ὁ θεός εἰς ἀγαθὸν πάντα ὅσα ἐποίησα τῷ λαῷ τούτῳ
LXX Nehemías 13:14 μνήσθητί μου ὁ θεός ἐν ταύτῃ καὶ μὴ ἐξαλειφθήτω ἔλεός μου ὃ ἐποίησα ἐν οἴκῳ κυρίου τοῦ θεοῦ
LXX Nehemías 13:22 καὶ εἶπα τοῖς Λευίταις οἳ ἦσαν καθαριζόμενοι καὶ ἐρχόμενοι φυλάσσοντες τὰς πύλας ἁγιάζειν τὴν ἡμέραν τοῦ σαββάτου πρὸς ταῦτα μνήσθητί μου ὁ θεός καὶ φεῖσαί μου κατὰ τὸ πλῆθος τοῦ ἐλέους σου
LXX Nehemías 13:31 καὶ τὸ δῶρον τῶν ξυλοφόρων ἐν καιροῖς ἀπὸ χρόνων καὶ ἐν τοῖς βακχουρίοις μνήσθητί μου ὁ θεὸς ἡμῶν εἰς ἀγαθωσύνην
LXX Salmo 24:7 (25:7) ἁμαρτίας νεότητός μου καὶ ἀγνοίας μου μὴ μνησθῇς κατὰ τὸ ἔλεός σου μνήσθητί μου σὺ ἕνεκα τῆς χρηστότητός σου κύριε
LXX Salmo 105:4 (106:4) μνήσθητι ἡμῶν κύριε ἐν τῇ εὐδοκίᾳ τοῦ λαοῦ σου ἐπίσκεψαι ἡμᾶς ἐν τῷ σωτηρίῳ σου
LXX Jeremías 15:15 κύριε μνήσθητί μου καὶ ἐπίσκεψαί με καὶ ἀθῴωσόν με ἀπὸ τῶν καταδιωκόντων με μὴ εἰς μακροθυμίαν γνῶθι ὡς ἔλαβον περὶ σοῦ ὀνειδισμὸν
Lucas 23:42 καὶ ἔλεγεν• Ἰησοῦ, μνήσθητί μου ὅταν ἔλθῃς εἰς τὴν βασιλείαν σου.
No solo es sorprendente la fe de este malhechor que está en la escena circunstancialmente sin ser un seguidor de Jesús, sino también la petición de restauración escatológica que es dirigida exclusivamente a YHWH ahora es solicitada a Jesús. El criminal contempla a Jesús como el Juez Definitivo a quien solo puede suplicarle que se acuerde por Su gracia pues obviamente el malhechor no ha hecho nada para merecer estar con el Rey. Definitivamente, ¡ese malhechor tuvo mucha más lucidez que todos los líderes religiosos y eruditos de la Torá juntos!

lunes, 23 de marzo de 2015

Estructura de Levítico (Wenham)

Como había prometido, compartiré algunas reflexiones a partir de mis lecturas de Levítico, según me lo permita el tiempo. Empecemos con la estructura del libro, aquí me serviré del trabajo de Wenham con algunas modificaciones (1979:4), los capítulos y versículos están de acuerdo a la edición en español de la Reina-Valera 1960:
I. Leyes acerca del sacrificio (1:1–7:38)
  A. Instrucciones para el pueblo (1:1–6:7)
    1. La ofrenda de holocausto (cap. 1)
    2. La ofrenda de cereal (cap. 2)
    3. La ofrenda de paz (cap. 3)
    4. La ofrenda de purificación (4:1–5:13)
    5. La ofrenda de reparación (5:14–6:7)
  B. Instrucciones para los sacerdotes (6:8-7:38)
   1. La ofrenda de holocausto (6:8–13)
   2. La ofrenda de cereal (6:14–18)
   3. La ofrenda de cereal del sacerdote (6:19–23)
   4. La ofrenda de purificación (6:24–30)
   5. La ofrenda de reparación (7:1–10)
   6. La ofrenda de paz (7:11–36)
   7. Sumario (7:37–38)
II. Institución del sacerdocio (8:1–10:20)
  A. Ordenación de Aarón y sus hijos (cap. 8)
  B. Los primeros sacrificios de Aarón (cap. 9)
  C. El juicio contra Nadab y Abiú (cap. 10)
III. La inmundicia y su tratamiento (11:1–16:34)
  A. Animales inmundos (cap. 11)
  B. Impureza por parto (cap. 12)
  C. Enfermedades impuras (cap. 13)
  D. Limpieza de enfermedades (cap. 14)
  E. Secreciones impuras (cap. 15)
  F. Purificación del Tabernáculo por la impureza (cap. 16)
IV. Prescripciones para la santidad práctica (17:1–27:34)
  A. Principios básicos acerca del sacrificio y del alimento (cap. 17)
  B. Principios básicos acerca de la conducta sexual (cap. 18)
  C. Principios con relación al prójimo (cap. 19)
  D. Crímenes capitales y otros delitos graves (cap. 20)
  E. Reglas para los sacerdotes (cap. 21)
  F. Reglas con respecto a comer sacrificios (cap. 22)
  G. Festividades religiosas (cap. 23)
  H. Reglas para el Tabernáculo (24:1–9)
  I. Un caso de blasfemia (24:10–23)
  J. El año sabático y el jubileo (cap. 25)
  K. Exhortación para obedecer la Ley: Bendición y maldición (cap. 26)
  L. Redención de las ofrendas votivas (cap. 27)
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Gordon J. Wenham (1979). The Book of Leviticus. NICOT; Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co.

martes, 23 de diciembre de 2014

Navidad: celebrar o no celebrar, he ahí el dilema

Resulta interesante que diciembre despierte debates interminables, a veces pintorescos aunque no dejan de ser bizantinos. No cabe duda que, sin remontarnos a saturnalias y a un pasado que nos es remoto e ignoto, lo que se celebra en la sociedad occidental no es a Jesús el Mesías. Se celebra el materialismo, el consumismo, el egolatrismo, el comercio, etc.
Hay libertad para celebrar o no el acontecimiento del nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo. Pero, los cristianos que optan por celebrar, ¿hay alguna razón bíblica o algún precedente en las Sagradas Escrituras para recordar y gozarse en el acontecimiento del nacimiento de Nuestro Salvador? A mi juicio, el relato bíblico es clarísimo. Si el nacimiento de Jesús no hubiera sido relevante para la iglesia apostólica, ¿por qué el Espíritu Santo condujo a dos de los evangelistas, Mateo (caps. 1-2) y a Lucas (caps. 1-2), para que nos registrasen tantos detalles del nacimiento de Jesús? Estos evangelios fueron escritos 20 o 30 años después de la muerte de Jesús el Mesías, sin embargo el nacimiento del Mesías es crucial para sus respectivos relatos.
El nacimiento de Jesús el Mesías fue celebrado con adoración por los magos del oriente:
diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. (Mt. 2:2 RV60)
Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. (Mt. 2:10-11 RV60)
Sin lugar a dudas, directamente de la Biblia, de los evangelios surge esta declaración angelical:
Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. (Lc. 2:10-11 RV60)
La multitud de huestes celestiales lo celebró con alabanza:
Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: (Lc. 2:13 RV60) 
Los pastores igualmente lo celebraron:
Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho. (Lc. 2:20 RV60)
Celebrar es "festejar un acontecimiento" (DRAE). La concepción virginal y el posterior nacimiento de Jesús el Mesías ¿no es motivo de celebración? Hoy hay personas que rechazan que Jesús el Mesías sea Dios. En aquellos años de la vida del apóstol Juan, era a la inversa, pues la feroz batalla consistía en defender la verdadera humanidad de Jesús. Juan escribe con un tono vencedor que esa humanidad está verificada porque Jesús el Mesías no fue un ser etéreo:
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (Jn. 1:14 RV60)
Y, en sus cartas el anciano insiste victorioso frente a los que niegan la humanidad de Jesús el Mesías:
En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo. (1Jn. 4:2-3 RV60)
Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo. (2Jn. 1:7 RV60)
La doctrina de la encarnación de Jesús el Mesías fue y es central en la confesión de la iglesia cristiana. Esa encarnación de Jesús incluye la concepción virginal y el nacimiento de Jesús. Como también lo sostiene Pablo, que el nacimiento es ponerse bajo la ley y humillarse.
Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, (Gl. 4:4 RV60)
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; (Flp. 2:5-7 RV60)
Definitivamente, celebrar a Cristo y Su Encarnación no es ni pagano ni antibíblico. Los judíos en esta época del año celebran Janucá, una fiesta judía extra-bíblica surgida en el período intertestamentario, que festeja una luz milagrosa en la Menorá que duró un octeto de días. Pero, los cristianos tenemos la oportunidad de celebrar a la Verdadera Luz del Mundo (Jn. 9:5) que nunca se apaga, pues resplandece por la eternidad. Esa Luz venía a este mundo (Jn. 1:9). Celebremos, quienes optan por hacerlo, como Pablo cuando se expresa así del gran misterio de la piedad.
E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto de los ángeles,
Predicado a los gentiles,
Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria. (1Ti. 3:16 RV60)

martes, 18 de noviembre de 2014

"Instruye [ḥănōk] al niño en su camino" (Proverbios 22:6) y el abuso de usar raíces

Instruye al niño en su camino, 
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. (Proverbios 22:6)
Probablemente este es uno de los versículos más usado, y lamentablemente más abusado, con relación a la crianza de los hijos. Por ejemplo, los esposos Pearl (Para entrenar a un niño) lo usan como base bíblica para legitimar su metodología de entrenamiento, o mejor dicho adiestramiento, de niños como si se tratase de animales. Los Pearl al proponer el acondicionamiento ¡están más cerca de Pavlov que de Salomón! Lo preocupante es que muchas personas toman esto como el método correcto, el método bíblico, y los evangélicos que no lo aplican estarían yendo contra Dios.
Una interpretación más sofisticada, pero igual de desorientadora es la que se basa en la raíz hebrea. Puede sonar muy erudita e impresionante, y por eso puede parecer legítima y con autoridad. Sin embargo, es una falacia. El verbo árabe حَنَكَ (ḥanaka) que proviene de حَنَكٌ (ḥanakun), se parece al verbo hebreo חָנַךְ (ḥānak). El verbo árabe se conecta con la costumbre de la partera de mojar su dedo en aceite o jugo de dátiles exprimidos para masajear el paladar y encías del recién nacido con el fin de estimular la succión. Esto se puede encontrar en Arabic-English Lexicon por Edward William Lane (London: Willams & Norgate 1863). Los léxicos hacen referencia a este significado del árabe como un detalle diacrónico (histórico), pero a la hora de presentar el significado sencillamente no toman en cuenta tal significado diacrónico.
Generalmente, la interpretación es más o menos así: “instruir, entonces, significa estimular, inspirar, no obligar ni coaccionar. Hay que aprovechar el instinto del niño para guiarle”.Pero, siempre hay un “pero”. El verbo árabe también se referiría a poner freno en la boca del caballo para mantenerlo sumiso. La segunda supuesta enseñanza sería: “Hay que usar la disciplina para frenar al niño y someterlo, a fin de orientar su fuerza para cumplir con su propósito”.
Lamentablemente, por muy pintoresca que pueda ser esta interpretación ha cometido dos falacias.
  1. Usa el significado de raíz (etimológico), y hasta se remonta al árabe para atribuirle un significado sin considerar el contexto ni el significado usual.
  2. Atribuye selectivamente dos significados cuya única relación es la raíz que significa paladar.
No se ha tomado en cuenta el significado sencillo que está claramente indicado en los léxicos que se reducen a dos: “Instruir, dedicar” [1].
Hay dos alternativas de interpretación:
  1. Instruir, que no se refiere a tratar como caballos salvajes a los niños, o adiestrarlos como animales. Tiene el sentido de educar, de enseñar. 
  2. Dedicar, porque la palabra hebrea ḥānak comparándola en otros contextos se utiliza para dedicar una casa (Dt. 20:5), el templo (1 R. 8:63; 2 Cr. 7:5) o una imagen (Dn. 3:2). El sustantivo ḥănukkâh habla de la dedicación de un altar (Nm. 7:10; 2 Cr. 7:9) y de los muros de Jerusalén (Neh. 12:27). Entonces, este proverbio aconsejaría consagrar al niño.
Para un análisis más extenso, puede revisar el trabajo de Ted Hildebrandt, "Proverbs 22:6a: Train Up a Child?" Grace Theological Journal 9.1 (1988) 3-19.

Actualización:
No había incluido a la exégesis judía. Bueno, prácticamente la pedagogía judía entendió que este texto involucra la enseñanza y la disciplina, y todo este proceso debía estar centrado en la Torah (cf. M. Sukkah 3.15; Tosefta Ḥagigah 1.3; etc.).
Para un estudio con citas de la tradición judía, ver Alan Cooper, “On the Social Role of Biblical Interpretation: The Case of Proverbs 22:6” en With Reverence for the Word: Medieval Scriptural Exegesis in Judaism, Christianity, and Islam (Jane Dammen McAuliffe et al. eds.; Oxford: Oxford University Press, 2003), 180-193. 
 
____________________________
[1] Consúltese Francis Brown et al., Hebrew and English Lexicon, 335; Ludwig Koehler et al., The Hebrew and Aramaic Lexicon of the Old Testament, 334; William Lee Holladay et al., A Concise Hebrew and Aramaic Lexicon of the Old Testament, 110.

martes, 7 de octubre de 2014

Cuando los hijos causan dolor a los padres

Entonces el rey se turbó, y subió a la sala de la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío! (2S. 18:33) 
A pesar del comportamiento de Absalón, el dolor que experimenta David nos muestra el amor de un padre. En estos últimos días, por medio de la red me he enterado de la decisión de Bart Campolo (hijo del influyente líder evangélico Tony Campolo) de dejar la fe cristiana y ahora identificarse como agnóstico. El 30 de septiembre Christianity Today publicó un artículo comentando esta "desconversión", ese día quedé consternado. Los comentarios acerca de temas como herejías, apostasía y el cristianismo "light" se pueden multiplicar. Pero, en este momento pienso en el padre, pienso como padre. No estoy tratando de ser melodramático, sino de empatizar con Tony Campolo. Desde que se enteró Tony Campolo el 2011 vive con el dolor. Hay un libro que tienen planeado publicar titulado "Un diálogo doloroso entre un padre evangélico y su hijo agnóstico". No dudo acerca de lo doloroso. Por eso, nuestras plegarias a Dios sean por ambos.

jueves, 18 de septiembre de 2014

El amor (ἀγάπη) ¿es solo una decisión?

No sé cuántas veces escuché o leí esta definición de amor-ἀγάπη: “el amor-ἀγάπη es una decisión”. La ecuación es directa: amor-ἀγάπη = decisión. Con respecto a esto hay gran consenso entre muchos predicadores, consejeros y educadores. La mayoría usa esta ecuación, pero eso no la convierte en verdad. Mi problema es que hasta ahora no he encontrado esta ecuación en ninguno de los léxicos estándares del griego del Nuevo Testamento. 
Y, como un plus se afirma que al ser el amor-ἀγάπη una decisión entonces los procesos afectivos (sentimientos, emociones, pasiones) son excluidos de la definición de amor-ἀγάπη. Se argumenta que como en la Biblia el verbo ἀγαπάω aparece en imperativo (especialmente ἀγαπᾶτε), entonces debe tratarse de una decisión y no de sentimientos o emociones. Con esta lógica, puesto que “alegrarse” aparece en imperativo (cf. Ro. 15:10: “Alegraos [εὐφράνθητε imperativo], gentiles, con su pueblo”), ergo la alegría no es una emoción o sentimiento sino una decisión.